Los dientes son estructuras duras dentro de la cavidad bucal compuestas por calcio y fosfato.

Sus 3 funciones son:

  • Digestión-masticación
  • Comunicación oral
  • Aceptación social

A lo largo de la vida, tenemos 2 tipos de dientes:

  • primera dentición temporal, también llamada “dientes de leche”: formada por 20 piezas y que empiezan a desarrollarse en los primeros meses de vida.
  • segunda dentición definitiva: formada por 32 piezas y que empieza a salir a partir de los 6 años.

En la dentición permanente, se pueden distinguir 4 tipos de dientes según su función en el proceso de digestión; ordenados desde el centro hacia las mandíbulas son:

  • Incisivos: cortan
  • Caninos: desgarran
  • Premolares: trituran
  • Molares: muelen

Estructura: las estructuras de un diente son:

  • Corona: es la parte visible del diente y, por tanto, expuesta al medio bucal.
  • Cuello o zona cervical: es la unión de la corona con la raíz, situada en la línea de la encía.
  • Raíz: es la parte no visible del diente y está fijada al hueso maxilar.

Partes de un diente: se pueden distinguir 4 partes según su textura y composición:

  • Esmalte: es la capa más externa del diente que actúa como escudo protector de la corona. Al no tener terminaciones nerviosas, es insensible al dolor.
    Aunque es el tejido más duro del cuerpo humano, los ácidos lo atacan con facilidad y lo pueden desgastar. Si se desgasta, el diente puede ser sumamente sensible porque al haber perdido su capa protectora, sus partes más internas están expuestas.
  • Dentina: es la parte mayoritaria del diente. Es el responsable del color de los dientes y contiene las terminaciones nerviosas que producen la sensibilidad dental.
  • Pulpa: es la parte más interna del diente, en el centro de la corona y la raíz. Es un tejido blando que contiene los nervios y los vasos sanguíneos, para proporcionar alimentación y crecimiento al diente.
  • Cemento: es una capa que recubre la raíz para unirla al hueso maxilar.